Otra cara de África

Entrevista a Bamick did Ibrahim Coulibaby, estudiante maliense de 5to año de Lengua Inglesa, Facultad de Lenguas Extranjeras, Universidad de La Habana.

Rosa María de Lahaye Guerra- ¿Por qué la literatura y por qué Nigeria?

Bamick did Ibrahim Coulibaby-  Es siempre interesante saber sobre otras personas como un medio de ampliar nuestro conocimiento. El mundo no debe verse solo como esfera redonda si no como una gran estructura social en la cual podemos encontrar  una variedad de culturas. Cada vez que descubrimos algo nuevo acerca de una determinada cultura, ese hecho nos abre la mente y a la vez nos hace crecer.

África es el continente oscuro, el tercero más grande sobre el planeta que comúnmente se conoce por el hambre, el analfabetismo, la brujería y las enfermedades. No obstante, tiene otra cara muy interesante que es la literatura, en este caso, la nigeriana.

Hay varios tipos de literaturas africanas porque hay varias naciones africanas, desde África del norte hasta el Cabo de Buena Esperanza. Sin embargo, la tradición oral, los cuentos o historias transmitidos verbalmente de una generación a otra, es común en todas ellas. Aquellas narraciones  incluyen  cuentos legendarios y canciones de elogios para las naciones de sus ancestros, pero al final del siglo XIX, los europeos tratando conquistar África cambiaron radicalmente sus literaturas. Los “cuentos bárbaros” caracterizan la literatura pre-colonial africana, mientras que la literatura colonial tenía la tendencia de tratar  temas como el salvajismo y la independencia. Las obras post-coloniales tratan conflictos entre el pasado y el futuro y la dificultad de mantener una identidad africana frente la globalización.

R.M.L.G.- Es una literatura liberadora.

B.I.C.- La literatura que emerge del continente en la primera mitad del siglo XX examina precisamente las consecuencias del contacto de África con Europa.

Chinua Achebe es uno de esos escritores que trata todo el tiempo de rastrear la relación África -Europa imperial. Las cosas se deshacen, una de las mejores novelas  africanas, que trata de eso, es una exploración de las experiencias que África sufrió en manos de Europa, cuya avidez por los recursos naturales del continente negro le condujo a la colonización.

R.M.L.G.- Me hablabas de Nigeria.

B.I.C.- Nigeria es el país que tiene la productividad literaria más grande de África. Cuenta con más de 50 autores en plena producción. A partir de su independencia política del 1ro de octubre de 1960, el país tomó conciencia que uno de sus problemas al construir la nación, era la gran diversidad de etnias que la constituyen.

La literatura en cuestión es la escrita, en contraposición con la oral, y  está escrita en inglés y algunas lenguas nigerianas. Actualmente la literatura en inglés es la que llama mucho la atención y tiene una gran influencia nacional e internacional. La importancia se la da, el hecho de que ha sido producida por las nuevas élites occidentalizadas. Sin embargo, tenemos el ejemplo de Akin Isola, profesor y literato nigeriano que escribe en su lengua autóctona. Como él hay pocos.

R.M.L.G.- ¿Qué tipo de literatura?

B.I.C.- Los nigerianos han cultivado virtualmente casi todos los géneros de literatura, incluyendo ficción, poesía, drama, relato de viaje, biografía y autobiografía. Pero, donde se han obtenido logros significativos es en prosa de ficción, poesía y drama.

De la primera generación de novelistas y ensayistas nigerianos educados en su país, le puedo mencionar a Chinua Achebe (Ogidi, 1930). Su obra describe la irrupción de las costumbres y los valores occidentales en la cultura tradicional africana, así como los conflictos de la sociedad postcolonial.

Su padre, perteneciente a la etnia Ibo, era profesor en una escuela misionera, y aunque trató de inculcarle algunos de los valores de la cultura a la que pertenecía, también era un devoto protestante, y en consecuencia lo bautizó con un nombre cristiano. Sin embargo, durante sus años en la Universidad, Achebe renunció a su nombre inglés y adoptó el nombre originario por el que desde entonces se le conoce.

R.M.L.G.- Escribe en inglés, piensa en africano… más o menos…

B.I.C.- Del mismo modo, su obra no se redujo a la simple imitación de la literatura europea, sino que avanzó hacia la creación de nuevas formas literarias a partir de la propia lengua inglesa. El resultado fue un inglés entreverado de habla africana, así como una mezcla de lo real y lo mágico.

En la Universidad de Ibadán estudió primero Medicina y después Literatura, y más tarde pasó a trabajar en la radio nigeriana, en la que hizo carrera. Con W. Soyinka, J. P. Clark, A. Tutuola, E. Mphahlele y otros coetáneos fundó el célebre “Mbari Club”, que llegó a ser un lugar de animado debate cultural y del que nacería la editorial homónima. Fundó y dirigió la colección “African Writers” del editor londinense Heinemann, que acogió las mayores obras literarias africanas en lengua inglesa, y también dirigió la revista Okike.

Achebe es no sólo uno de los fundadores del renacimiento literario nigeriano (que tuvo lugar a partir de la década de 1950), sino uno de los mejores escritores en lengua inglesa y el más conocido y más leído de los novelistas anglófonos africanos. Es un narrador de fuerte vena inventiva, creador de un estilo sabiamente articulado sobre los idiomas, los proverbios y los ritmos de la tradición oral ibo, examinó el pasado de su pueblo y lo representó encarnándolo en un clan y en su historia, que se desarrolla en el vasto abanico de una trilogía épico-satírica.

R.M.L.G.- ¿Me cuentas sobre esa trilogía?

B.I.C.- En 1958 apareció el primer volumen de la trilogía, Todo se derrumba o las Cosas se deshacen (Things Fall Apart), que comienza en una época en la que los blancos aún no habían llegado al interior del país. La novela se estructura en torno a la tragedia personal del héroe, el guerrero Okonkwo, quien, debido a una serie de desgraciadas coincidencias y errores fatales, destruye su propia existencia y acaba suicidándose.

Paralela a las vicisitudes de Okonkwo y entrelazada con ellas transcurre la historia del poblado de Umuofia, con sus conflictos y sus problemas, sus ritos y sus celebraciones, sus guerras y sus fiestas, y, finalmente, su enfrentamiento con el hombre blanco: misionero, soldado o administrador. Okonkwo se derrumba, pero también se hunde Umuofia.

El segundo volumen en orden de lectura es La fecha de Dios (Arrow of God 1964), aunque se publicó el tercero. Aquí el hombre blanco ya se ha establecido en la región, en donde está organizando un gobierno paralelo; la puesta en marcha de esta estrategia política coincide con la crisis personal del sumo sacerdote Ezeulu con el poblado, y el resultado de todo ello es desastroso: ingleses y africanos no se entienden, en el poblado se agravan trágicamente las venganzas personales y Ezeulu se vuelve loco.

En la tercera y última parte de la trilogía, Ya no más paz (No Longer at Ease, 1960), el protagonista, Obi, nieto del anciano Okonkwo, vive en la ciudad de Lagos moderna, no sabe resistir a las presiones y a la corrupción, y se arruina. El círculo se ha cerrado. Todas las fases de la historia nigeriana se muestran según su modo de ser, con su fragilidad y sus debilidades, pero también con sus características culturales. Con esta trilogía, Achebe devolvía un pasado a la memoria de su pueblo, celebrando un rito pero también, desplegando aquella acción didáctica que, a su juicio, forma parte del deber del escritor.
Se trata de una literatura que convence por su forma precisa y por su estilo muy contemporáneo, pero, a la vez por su fuerte compromiso con el pasado.

Es un universo interesantísimo y casi desconocido fuera de África.

R.M.L.G.- Continuemos ayudando a que se conozca. Gracias por tu cooperación.

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